En lo relacionado con juegos para móviles, tengo bastante claras mis preferencias. De todos los juegos que han salido hasta ahora, mis favoritos son la saga GO de Square Enix (que incluyen versiones basadas en franquicias y personajes tan queridos como Hitman, Lara Croft y Deus Ex) y Monument valley. Ésta última obra me cautivó por completo y, de hecho, me sorprendió que no acabara llegando a otros dispositivos como consolas portátiles o PC.
Tres años ha necesitado ustwo Games para crear esta continuación, entrega que aparece nuevamente en sistemas iOS pero que, según parece, también llegará en breve en los aparatos Android. Mucho tiempo para moldear una aventura que, ya os adelanto, puede terminarse en unas dos o tres horas como mucho. Pero como todo en esta vida, lo bueno siempre se hace esperar y, por supuesto, lleva su trabajo. Y Monument Valley 2 es el caviar de los juegos para móviles. Un viaje lleno de emociones, ternura y una belleza intrínseca que a veces cuesta hasta creer.
En esta segunda parte la narrativa se centra en el viaje que emprenden una madre y su hija, la cual va desgranándose de manera sutil a medida que avanzamos y superamos cada nivel/puzle. Una historia no demasiado original pero sí tierna y bien recreada, al menos en mi opinión. Sin ser la parte más importante que alberga la aventura, está bien interpretada y nos anima a seguir superando las siguientes fases para ver qué sucede con esta pareja de protagonistas.
Estructuras móviles
Cada escenario goza de palancas, ruedas, interruptores y demás elementos con los que es posible interactuar de manera sencilla, con un control táctil muy preciso y que responde perfectamente a nuestros gestos. Cada uno de estos objetos nos permite mover una columna, girar un puente o elevar una plataforma, creando así un camino que, en principio, no existía previamente. Una jugabilidad que puede parecer muy sencilla así explicada (de hecho, hasta cierto punto lo es), pero que consigue hacerse lo suficientemente entretenida, profunda y "compleja" dentro de unos límites como para enganchar rápidamente.
Sí, esto ya lo vivimos en la primera parte de esta franquicia, por lo que como era de esperar se ha mantenido esta base jugable que tan buenos resultados nos dejó. Pero a esta fórmula se ha añadido un pequeño toque de originalidad e innovación jugable, que viene dado por la integración de dos personajes (la citada madre y su hija) en lugar de uno solo como ocurrió en el juego primigenio.
El juego nos regala unas estampas y escenarios impresionantes
De esta forma y una vez superado el nivel que actúa como tutorial, empezamos a experimentar cómo los desarrolladores sacan provecho de dicha característica. En muchas ocasiones las dos protagonistas van cada una por su lado y debemos hacer todo lo posible para que una y otra vayan colaborando, activando interruptores de manera conjunta, habilitando nuevos caminos y retos similares. Nosotros sólo controlamos el movimiento de la madre, mientras que la niña se mueve de manera independiente siguiendo de cerca nuestras acciones. Esto abre nuevas posibilidades al título y nos brinda una experiencia de juego que resulta lo suficientemente novedosa como para que esta segunda parte no sea un mero "refrito" de lo vivido en el título original.
Merced a esta novedad la aventura gana mucho interés y supone un paso hacia delante con respecto a su predecesor, compensando en cierta forma el impacto que tuvo el primer Monument Valley en su momento y que, por razones evidentes, esta continuación no transmite.
Lo que tampoco ha cambiado mucho es su elaborado apartado visual, que sigue aupándose a lo más alto del podio en lo que respecta a lo dispuesto en esta faceta en la escena de títulos diseñados para móviles. Cuesta mucho encontrar un juego que goce de una presencia gráfica tan elegante y preciosista como la que posee esta aventura: incluso las pantallas de menú son bonitas. El título nos regala unas estampas y unos escenarios que por lo menos a mí me han impresionado mucho, los cuales además están bien apoyados por una ambientación sonora muy notable. Se trata del típico juego que entra por los ojos, siendo un auténtico deleite y que pone la guinda a una aventura tan fugaz como sobresaliente.



0 comentarios:
Publicar un comentario